Una mujer toma una foto con su celular de una copia de la "Mona Lisa" que se exhibe en el Museo del Prado, en Madrid, el martes 21 de febrero del 2012. Según el museo, la réplica fue pintada por un alumno de Leonardo da Vinci al mismo tiempo que el maestro realizaba la original.
"Es algo bueno para el Prado. Cualquier cosa que traiga gente y les incite a mirar y pensar", dijo Gabriele Finaldi, director adjunto de Conservación del Prado.
La pinacoteca española anunció hace un mes que una réplica de la "Gioconda" expuesta durante años en el museo se creó en el taller de Leonardo y al mismo tiempo que la original en el siglo XVI. Un trabajo en paralelo cuya autoría más probable, según los investigadores, se atribuye a Francesco Melzi, un discípulo aventajado de Leonardo y pintor más o menos conocido del Renacimiento.
De momento, el Prado decidió exponer el cuadro en la sección dedicada a la pintura italiana del Renacimiento. Pero no descartó darle un espacio individual y más destacado si atrae tanto público como en su estreno.
"Estamos hablando de una copia", recordó Finaldi. "Lo interesante aquí es que es una copia que te traslada al estudio de Leonardo. No es posterior".
Los visitantes, que acudieron en masa al Prado, se mostraban sorprendidos.
"Creo que la Mona Lisa que siempre hemos conocido es más romántica, probablemente porque pensábamos que era única", expresó Marta Díaz, una enfermera española. "La mujer de la copia parece más guapa, pero me quedo con el original".
El hallazgo del Prado se produjo casi por una casualidad. En 2010, el museo decidió retirar la copia para restaurarla. La idea era que luciera las mejores galas posibles en la exposición sobre da Vinci que albergará el Museo Louvre de París a mediados de este año.
Durante los trabajos se descubrieron sorprendentes similitudes con la Mona Lisa que habían permanecido ocultas por un barniz oscuro, agregado a la pintura en el siglo XVIII por razones desconocidas. Sobre todo el paisaje de fondo de la Toscana italiana.
Posteriormente, una prueba de rayos-X permitió establecer que las capas de pintura y la composición del lienzo eran casi idénticas a la original.
El barniz que se retiró de la cara de la Mona Lisa española la hizo lucir más joven y brillante que la exhibida en París, cuyo rostro está cubierto por una capa oscura. Otra de las diferencias es que la réplica tiene cejas y la Mona Lisa original, aparentemente, nunca las tuvo.
El hallazgo podría abonar el debate sobre si el original de Da Vinci en el Louvre debería ser restaurado o dejarse tal y como está.
Finaldi deseó que la copia española, en muy buen estado tras la restauración, sirva para revelar detalles del misterioso retrato que permanecían inaccesibles en el original.
La réplica se expondrá en el Prado hasta mediados de marzo. Después viajará a Francia tal y como estaba previsto. El lienzo original y la copia podrán ser vistos y comparados en el Louvre durante la exposición dedicada a da Vinci, del 29 de marzo al 25 junio.
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En Internet:
http://www.museodelprado.es/
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Jorge Sainz es corresponsal de la AP en Madrid. Síguelo en Twitter: https://twitter.com/‥!/Sainz_Jorge
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