El príncipe heredero de Japón, Naruhito, estima que la agenda de su padre, el emperador Akihito, debería ser aligerada debido a su edad y su estado de salud.
"Pienso que es necesario reducir la carga que pesa sobre él. Me gustaría hacer todo lo posible en este sentido", declaró este jueves a la prensa el príncipe heredero, que celebraba sus 52 años.
El emperador, de 78 años, salió el lunes de la unidad de cuidados intensivos de un hospital de Tokio, dos días después de serle instalado un by-pass contra la constricción de dos arterias coronarias.
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