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 David Dubó y su infancia marcada por el bullying
05 de febrero de 2012 09:02 actualizado el 06 de marzo de 2012 a las 13:41

La infancia marcada por el bullying de David Dubó

La infancia marcada por el bullying de David Dubó

KAREN CORDOVEZ V.

El capitán del equipo “Infinito”, David Dubó, no siempre fue el hombre fuerte, atlético y galán que vemos en “Mundos opuestos”.

De niño era bajito de estatura, algo regordete y un poco tartamudo, lo que, lamentablemente, lo hizo el blanco perfecto para la crueldad de sus compañeros del colegio Manuel Antonio Matta de Ñuñoa, quienes a los 6 años le hacían bullying de manera despiadada. Lo molestaban constantemente, le ponían sobrenombres y le propinaban fuertes golpes que hacían de sus idas a estudiar un verdadero martirio.

El pequeño David era el menor de cuatro hermanos, regalón y un poco hiperkinético, así que su cuñado Ricardo, quien era maestro en artes marciales, comenzó a enseñarle los primeros golpes de karate para que liberara un poco su energía y aprendiera a defenderse.

Sin embargo, a pesar de las burlas constantes de sus compañeros, él se negaba a pegarles y aguantaba estoico. Afortunadamente, con el paso de los años el bullying fue quedando en el pasado y el más chico de los Dubó comenzó a ser respetado por sus pares.

Entre los 6 y los 10 años se volcó de lleno al deporte, no sólo haciendo karate, sino que además jugando fútbol y básquetbol. A los 11 años ingresa a un gimnasio para perfeccionarse en la práctica del karate, pero no sería hasta los 16 años, cuando comenzó a participar en torneos sudamericanos en la categoría de los 75 kilos, que se dedicaría de lleno a esta disciplina.

Aunque siempre tuvo participaciones destacadas, su primer gran triunfo ocurrió en 2004, cuando se alza como campeón en el Panamericano Juvenil disputado en Chile. Ese mismo año comienza a hacer clases de karate en el Polideportivo de Ñuñoa, en donde destaca como maestro de artes marciales.

En el 2005 vuelve a tener una importante participación en un campeonato internacional al ganar el Torneo Sudamericano en Brasil, y un año más tarde repite la historia, esta vez en Argentina.

El “Pitbull”, como le dicen sus amigos, estaba tan comprometido con su práctica deportiva que siendo muy joven se fue a vivir al Centro de Alto Rendimiento (CAR), en donde podía dedicarse completamente a su pasión por las artes marciales.

Tras salir del colegio entró a estudiar Técnica Superior en Actividades Físicas y Deportes en la Universidad de Las Américas, lugar en el que fue becado por ser un deportista de elite. Eso sí, en algunos momentos sus estudios universitarios debieron quedar suspendidos para privilegiar su participación en una serie de torneos.

El 16 de noviembre del 2008, a los 22 años, David Dubó recibió la recompensa a sus años de sacrificio y vivió el día más importante de su vida al adjudicarse, en el Campeonato del Mundo disputado en Tokio, la medalla de oro que le dio el título mundial en la categoría de los 75 kilos.

Siendo reconocido como uno de los deportistas más importantes de nuestro país, en el 2011 tuvo el honor de ser el abanderado nacional en los Juegos Panamericanos de Guadalajara, donde obtuvo la medalla de bronce.

Con una decena de éxitos deportivos a su haber, el multimedallista sudamericano y campeón del mundo de karate ingresó a “Mundos opuestos” ganándose de inmediato la jineta de “capitán” del equipo que durante dos semanas consecutivas se ha alzado como ganador y en los últimos capitulos ha estado disfrutando de los beneficios de vivir en el “futuro”.

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