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15 de marzo de 2013 • 16:19 • actualizado el 17 de marzo de 2013 a las 22:01

Alain Soulat: “Lo que más quiero es que Calle 7 no muera”

Soulat confiesa que no quiere bajar el telón
Foto: Matías Delacroix / Terra
 

Alain Soulat, actual animador de “Calle 7” hace frente al fin del programa estipulado para mayo. Si bien confiesa que el conducir un espacio que tendrá un final ha sido una presión extra, asegura que él no se resigna a esto y que hará todo lo posible, dentro de sus posibilidades, para cambiarle la opinión a los ejecutivos de TVN.

“El programita que nadie quiere o que causa un poco de ruido en nuestro canal, se ha vendido bastante fuera de Chile”, es uno de los argumentos que sostiene Soulat para argumentar la razón del por qué “Calle 7” no debiese ser sacado de pantalla.

Ese es una pelea que está dando, la otra, tiene que ver con su esclerosis múltiple. Hoy Soulat asegura que está bien físicamente, pero no recuperado y que tiene claro que  su enfermedad no tiene cura y que es degenerativa.

Incluso confiesa que por lo mismo  ha desistido de estar en pareja por el momento. “Me da pena a ratos, porque a los 36 años me gustaría tener un cabro chico, ser papá, me gustaría tener una casa,  ser responsable de una familia, tener un hijo que no le falte nada, pero no sé cuánto tiempo voy a estar así: con pega y bien de salud”, aclara.

“Me gustaría que Calle 7 fuera recordado como Mekano”

-¿Cómo te has sentido conduciendo “Calle 7”?

-Cuando tomé este puesto estaba muy contento porque era un sueño por el que  había peleado durante mucho tiempo. Ha sido un proceso muy lindo, un poco fragmentado por distintas noticias que han pasado en el mundo. Por ejemplo, con la muerte de (Hugo) Chávez no pudimos salir al aire normalmente, con lo del Papa salimos más tarde,  en el súper lunes tuvimos la inauguración de las teleseries del canal, entonces no ha sido continuado. Tampoco sabemos si vamos a estar de las 18:30 hasta las 20:00, si vamos a estar de 19:00 a 20:00, por ende todos los días que entro al escenario es que como si fuera el primer día que tuviera que animar “Calle 7”, y eso es rico por un lado…

-¿Pero por otro es un poco estresante?

-Claro, te vuelves un poco loco, en el sentido que no puedes corregir un trabajo para atrás porque no es continuo, no puede revisar todos los capítulos. Ahora estoy completamente feliz, dichoso porque tengo un equipo que me arropa bien. Si trastabillo, sé que va haber gente que me está respaldando, una muela que me va informando y dateando de lo que está pasando en el programa. Y lo que me tiene más contento que pese a todos los rumores que ha pasado por la prensa sobre el final o la vida de “Calle 7”, tengo un equipo atrás, me refiero a los competidores, y veo en ellos algo que me pasaba a mí cuando competía, ganas, hay ganas de ser rivales en la manera más sana y volver a la mística que teníamos. Este rumor que se está haciendo cada día más fuerte que es el final de un programa familiar, creo que la interna del programa lo tomó como ‘no, se la vamos a hacer difícil en el canal, vamos a tratar de llegar a más gente, más familias’.

-Se dice que en mayo se termina el programa…

-Debo reconocer que mi contrato dura hasta mayo, firmé hasta mayo cuando entré, sin saber esta noticia.

-¿Te han dicho algo sobre el final de “Calle 7” o aún lo sientes como un rumor no más?

-No podría tratarlo como un rumor si Terra en una nota cita a tres personas muy relevantes dentro del canal, creo que estamos tranquilos y nerviosos por esto. Es una presión más, el llevar un programa sabiendo que tiene un fin, pero le queremos dar la vuelta. No queremos que sea ‘chuta, nos vamos’, si es que fuese así. Queremos irnos arriba, como ex competidor, me gustaría que “Calle 7” fuera recordado como lo fue “Mekano”, como “Rojo”. Vamos a pelear, patalear, será como tratar de meter a un gato en el agua. Vamos a tratar de reflotar el programa, que más gente se interese por el programa. Nosotros no sólo llegamos a los jóvenes, llegamos a la familia en general y eso es lo que no se tiene que perder y va a ser un desafío tremendo. El nicho que tenemos nosotros está respaldado hace cuatro años, hay muchas familias que nos ven y parece que no es tan fácil entrar a este horario, no es tan fácil sacar a “Calle 7” y poner otra cosa. Se han hecho equipos de trabajo, como “Vive Viña” con dos grandes animadores como lo son Claudia Conserva y José Miguel Viñuela, con un equipo de panelistas maravillosos y también se dieron cuenta que es una franja complicada. En ese sentido nosotros estamos posicionados, pero la decisión no la tomamos nosotros, no por las razones que estoy dando, deberíamos seguir.

-En lo personal ¿cómo te afecta el fin de “Calle 7”?

-Cuando entré, se estaba yendo Jean Philippe (Cretton), sabía que o podía ser el parche de Jean Philippe, es decir, animar las dos últimas semanas y cerrar la temporada once para que luego entrara un animador nuevo. La otra opción era animar hasta mayo, pero  lo que estaba buscando era que me contrataran hasta fin de año como rostro, rostrillo o caracho como digo yo (ríe), y llegamos a un acuerdo que la mejor opción era que tuviera contrato hasta mayo. Es que en el canal no me conocían, querían ver cómo era mi trabajo, y es lo más lógico para el canal y para mí. El canal tenía que ver cómo lo hacía, y esa evaluación la harán en mayo. Estoy trabajando ahora para hacérsela difícil. Ahora con el fin de “Yingo” se hizo más fuerte el rumor del fin de “Calle 7” y uno podría pensar que digo ‘chuta, qué mala suerte, justo a mí’, pero yo sabía que mi contrato duraba hasta mayo, siguiera o no siguiera el programa. Ahora, me da lata por la cantidad de personas que trabajamos acá que tendrán que ser reubicadas en otros proyectos y otros, directamente salir del canal, me da lata porque hay muchas familias detrás. Eso sí duele. Pero esto es pega, televisión, así es esto (…) Ahora, yo sé que con el fin de “Calle 7” no nos están diciendo que somos todos malos trabajadores, sino que se acabó el proyecto.

“Me gustaría estar en la señal internacional”

-Como tu contrato dura hasta mayo ¿tienes algún plan B?

-Hace un año y medio tengo una loca idea de hacer un hotel en Arauco, estamos inyectando dinero en una casa familiar de allá, estoy apretando el cinturón para llegar a la meta. Esto es para más a largo plazo que mayo. Es decir, llega mayo y yo no voy a tener listo el hotel, sino que en diciembre. Me estoy preocupando del día a día, se la voy a hacer muy difícil al tercer piso (de TVN), no es un desafío ni un gallito, no lo veo así, pero creo que la única manera de demostrar que soy bueno, es haciendo bien la pega. Estoy a prueba en el canal, pensando a futuro, si sigo en esta línea de trabajo, debería tener continuidad quizás en algún otro proyecto o en  “Calle 7” si es que sigue, esa es mi pelea diaria interna.

-¿Y si no pasa eso?

-Me encantaría hacer radio, nunca he hecho radio, soy locutor. Siempre he visto la dualidad de los animadores, van en la mañana a la radio y después van a hacer su programa, me encantaría tener esa dualidad. Quizás no estoy para conversar con un Ministro de un tema, pero estoy tratando de ser transversal. Me llamaron del tercer piso para hacer un reemplazo a Jorge Hevia en el programa “Conectados” de la señal internacional de TVN, imagínate el honor, a mis 15 años lo veía en el matinal y ahora me tocó reemplazarlo. O sea si uno se mueve por señales, para mí esta señal es clave de TVN… ahora también podría pensarlo de otro modo, que me llamaron porque no tenían más animadores (ríe), también podría ser el rajazo del año. Pero fue la media posibilidad (…) siento que estoy virgen televisivamente, no he hecho mucho, tengo muchas ganas, pero lo que más quiero es que este programa (Calle 7) no muera, y si bien no depende de mí eso, si podemos meterle presión al mismo canal, que la gente ayude con la sintonía…. Lo más importante es que la gente ya nos quiere, estamos metidos en el living de la casa. Nosotros no somos un programa juvenil…

-Pero “Calle 7” está encasillado como programa juvenil…

-Es que se confundió cuando estaba “Yingo”, nosotros somos un programa familiar, quizás  no hemos sabido hacernos  escuchar, o capaz que hasta el mismo canal considere que somos un programa juvenil y no familiar. También es responsabilidad de nosotros, reforzar ese mensaje. Tenemos contenidos para todos.

-¿Sientes que te ha costado trabajo el estar en la tele?

-A los 18 años me vine de Arauco a Santiago y mi mamá me dijo que no entendía por qué me iba si allá lo tenía todo, y era verdad. En todas las pegas que he tenido en este medio, por no ser conocido, han sido itinerantes, pero uno aprende a vivir así. Cuando uno tiene, uno junta y cuando no se tiene uno se agarra del chanchito que se tenía, por ende, no me da miedo quedar cesante, sí me preocupa, por eso trabajo todos los días para que en caso de quedarlo, no baje tanto mi calidad de vida, seguir positivo y buscar otro trabajo. Pero no hay cosa más agradable en la vida que  estar contratado, seis meses o un año y saber que te va a llegar tu sueldo a fin de mes… Mi enfermedad también me limita, si me da un “patatús” más grande que el de Paraguay, quizás voy a dudar si sigo o no en la tele. Yo sufro de harta fatiga, no ando todo el día “happy”, tengo complicaciones típicas de la enfermedad y acá si no puedo venir, o llegar a una pauta, lo entienden, pero no me aprovecho de eso.

-¿A dónde te gustaría llegar en la tele?

-Me gustaría primero enamorar a los ejecutivos de este canal. Me gustaría entrar a la señal internacional de TVN, creo que es una señal muy buena, que creo que se le puede sacar más provecho. Viví 9 meses fuera del país (en Paraguay) y sé lo que es la señal internacional para el resto de los países, que consumen televisión chilena. En esa materia, creo que me gustaría estar en ese nicho. “Calle 7” ahora está a punto de venderse a Honduras, Paraguay quiere hacer la concesión unos años más del programa, nuestra marca se sigue vendiendo y eso es lo otro. “Calle 7” se vendió a 3 países, el programita que nadie quiere o que causa un poco de ruido en nuestro canal, se ha vendido bastante fuera de Chile, claro lo que sirve es lo que pasa en Chile.

-Si se acaba el programa en Chile ¿habría alguna posibilidad que animaras nuevamente alguna versión internacional de “Calle 7”?

-Nos vamos todos a Honduras, altiro (ríe), tengo mi sueño de volver a Paraguay. Las posibilidades están, creo que para mí Paraguay, sería lo más fácil. A mí no me preocupa que “Calle 7” se termine, sino que la gente se quede como ‘pucha, por qué se terminó’, eso es lo que no quiero, si se acaba, lo hacemos con las botas puestas, morimos compitiendo. A mí me gustaría que “Calle 7” se transformara en Gladiadores americanos, o ver un “Calle 7 Vip”, ver a la Luli pasando la tubería o a DJ Méndez pasando la cinta, obviamente son programas caros los que estoy nombrando, pero sí podríamos transformarnos en otra cosa, si ya está la marca.

“No estoy recuperado”

-¿Cómo enfrentas tu enfermedad?

-Estoy tranquilo porque los resultados de los medicamentos van súper bien, estoy con el Plan Auge (…) La enfermedad es como un terremoto, no avisa, llega no más. En junio tengo una resonancia magnética que se me cobra con un precio Auge. Tenía 87 lesiones, de gravedad sólo 7, una muy grave y la última vez que hice esto había bajado un par de lesiones, ahora tengo que ver de nuevo la foto, si tengo más lesiones, si hay lesiones que se cicatrizaron o capaz que me encuentre con una sorpresa …. Yo estuve cinco años con la enfermedad, pero nunca se había declarado.

-¿Y esto no tiene ningún síntoma?

-No, estaba un día cualquiera resfriado de amigdalitis, en mi cama, despierto y no podía mover la mitad de mi cuerpo, entonces puede ser que ahora tenga otro brote no lo sé, puede ser en un minuto más, en horas… (…) a veces me ven y como me ven bien, me dicen ‘ah, te recuperaste’, pero no estoy recuperado. El medicamento sólo es una ayuda, no es la cura.

-¿Cómo se vive con una enfermedad que no tiene cura que es degenerativa?

-Que no tenga cura es lo que más te afecta anímicamente.

-Claro porque hay otras enfermedades graves que sí pueden sanarse..

- Si me dijeran que me tengo que tomar 300 pastillas en cinco años y con eso se me acaba, es una pelea acotada, pero en mi caso, no puedo nunca bajar los brazos y eso es frustrante, uno se cansa. Hay que tener un estilo de vida y eso es una disciplina, hay que dejar de farrerar, salir de noche, dejar de comer comidas que me hacen mal. Tengo 36 años, estoy en un limbo, no soy ni joven ni viejo, y es difícil a esta edad tener una disciplina, pero si no tomaba esa decisión no la iba a tomar nunca, y en ese sentido, agradezco estar enfermo. No lo llevo como una mochila tan pesada, me acuerdo una vez a la semana que estoy muy enfermo por las vacunas y por sus consecuencias, porque quedo muy mal, la droga es muy fuerte. Soy muy tirador para arriba y eso es lo que me tiene bien (….) si me preguntas si me da miedo que termine “Calle 7”, la verdad es que no, porque a mí se me puede terminar mañana “Calle 7”, no es mayo mi fecha final, es cuando mi enfermedad diga.

“Me gustaría ser papá”

-¿Estás en pareja?

-No, estoy soltero.

-Te lo pregunto porque hace un tiempo dijiste que querías estar solo para no volverte un “cacho” por tu enfermedad…

-Lo que pasa es que en este minuto me puedes ver relativamente feliz, encachadito, narigón (ríe), y  en este minuto estoy bien físicamente, pero los invito a que vayan a ver los procesos de la esclerosis múltiple de alguien que no está recién con la enfermedad. Esta enfermedad degenera, y como trabajo en la tele, soy vanidoso, tengo un ego más desarrollado que cualquier persona normal porque trabajo en algo que es como un espejo gigante, entonces sí, quiero estar lindo, guapo y con las minas pasa lo mismo. Me gustaría estar bien de cabeza, de ánimo, ser partner, compañero, pero eso no lo determino yo. Quizás sea un rollo mío, pero esa decisión no se la quiero dejar a alguien. Me da pena a ratos, porque a los 36 años me gustaría tener un cabro chico, ser papá, me gustaría tener una casa, ser responsable de una familia, tener un hijo que no le falte nada, pero no sé cuánto tiempo voy a estar así: con pega y bien de salud.

-Pero ¿te cierras completamente a esa posibilidad?

-No, de manera definitiva no. Además soy medio frescón, me llaman la atención las mujeres. Pero tengo una regla, o trato que sea regla. Es que tengo compañeras que son muy guapas, hay muchas solteras y pasas mucho tiempo con tus compañeras. Uno de repente se puede confundir, más yo que ella.

-¿Te ha pasado?

-Sí, de hecho pololié con una chica del elenco de “Yingo” y es complicado porque te peleas y tienes que ser profesional igual.

-¿Con quién pololeaste?

-Con Leiyla Mathews en “Yingo” y fue difícil cuando tienes quiebres o roces y quieres decirle algo y hay que salir con cara de felicidad y te dicen que tienes que darle un besito. Entonces, traté que eso fuera regla.

 

 

Terra